Lo que para mí significa ser Mamá

Lo que para mí significa ser Mamá

Hace poquito miraba un vídeo hermoso de una entrevista de trabajo donde varias personas asisten y al darles la descripción del puesto lo tachan de ilegal e inhumano… luego se dan cuenta de qué se trata el “montaje” y casi lloran: “requiere muchas habilidades, muchísima responsabilidad, gran capacidad corporal, todo es impredecible, es demandante, no hay horarios, se trabajan 135 horas a la semana aproximadamente, no hay descanso, es siempre tiempo completo sin vacaciones, sin prestaciones, sin sueldo…” y sí, esa es la descripción del puesto si se tratara de una empresa, el puesto de ser mamá.

Ser mamá es el reto más grande que he tenido en toda mi vida, lo digo a casi un año de que nació Carmela, mi hija, y lo seguiré diciendo seguramente cuando ambas estemos ya viejas… nunca dejará de ser el reto más grande y más importante de mi existencia a pesar de haber tenido en mi vida muchísimos retos.

Una vez escuché a un experto comentar acerca del embarazo como “la máxima prueba de resistencia para el cuerpo” y yo creo que la maternidad es la máxima prueba del ser: física, intelectual y emocionalmente. La vida cambia por completo, nada vuelve a ser igual y hay que estar muy loca y muy enamorada para aceptar el puesto y recibir con los brazos abiertos a esta persona completamente nueva y tratar de ayudarla a ser una buena, la mejor posible, a enseñarle el mundo, a compartirle todo lo que sabemos, a querer darle todo lo que es posible con una medida inteligente (que hasta las plantas se ahogan si se les da más agua de lo necesario).

Ser mamá me ha hecho sentir la persona más poderosa, es bastante cosa el haber “creado” un humano, haber sido la nave nodriza de un nuevo ser… pero también me ha hecho sentir la más vulnerable y es que ahora me enternezco y echo a llorar, la vida y el mundo me alegra más pero también me preocupa y me duele más. Siempre he tenido un sensibilidad especial, pero ahora más. El agradecimiento siempre ha estado presente, pero ahora más. Todo ahora es más.

El día que nació Carmela experimenté la paz y la felicidad más grande que haya sentido en toda mi vida, si la magia existe, ese día la sentí completa, le di gracias a Dios por tener el privilegio de haber -para ese entonces- completado mi “bucket list” y no tener más pendientes que ser la mamá de esta niña maravillosa. Ser la mamá de Carmela ha sido el mejor regalo que la vida me ha dado. Di gracias por haber vivido al máximo sin límite ni miedo, cosa que ahora no podría hacer, y no porque no pudiese sino porque ahora no quiero, porque debo tener cuidado y debo cuidarme para estar presente, poder compartir y enseñarle todo lo que se. No tengo miedo a la muerte ni a la vejez, pero si le pido a Dios que el tiempo pase despacio, para aprovecharlo al máximo y tener la dicha infinita de ver a nuestra hija crecer.

Y eso es para mí ser mamá: la máxima prueba del ser.

Escrito por:
Carmela Enríquez

Diseñadora y artista visual amante del buen comer y del buen beber con una debilidad por la comida. Le fascina cocinar y su especialidad son los panqueques de todos los sabores y colores. Su lema de vida es "Savoir Vivre" que en francés significa "Saber Vivir". @pantonemagenta

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