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Los Tres Tiempos

Los Tres Tiempos

Hace unos días estuvimos de visita en el nuevo restaurante Los Tres Tiempos, ubicado en la azotea del edificio Centro Vivo del Centro Histórico, que como su nombre lo indica, le hace alusión a “los tres tiempos” de tortillas en Guatemala.

A pocos meses de abierto, el restaurante se ha convertido en un destino obligatorio de la cultura foodie. Además de su interesante menú inspirado en Guatemala, sus impresionantes vistas panorámicas sorprenden porque se pueden apreciar las azoteas y edificios antiguos de zona 1, al igual que espectaculares atardeceres con los volcanes de fondo. Un lugar bastante especial para reuniones de todo tipo, desde veladas románticas hasta reuniones empresariales.

Pero nuestra visita fue para celebrar otra edición del #FoodieClubGT al lado de amigos influencers y amigos cercanos a Mister Menú. Para esta cena, tuvimos una degustación del pintoresco menú de su cocina junto a un maridaje especial con cervezas de Ambev. Las elegidas para la ocasión fueron las cuatro belgas –Stella Artois, Hoegaarden, Leffe Blonde y Leffe Brune– junto a Bass Pale Ale y una bienvenida con la nueva y refrescante Four Star Pils de Goose Island Brewery.

El ambiente estaba lleno de nervios y sonrisas. Poco a poco empezaron a llegar los invitados, entre ellos representantes de Ambev y amigos de todo tipo: la bloguera Carmela Enríquez, la modelo Vanessa Oliva, la plataforma gastronómica Cincomida, el mixólogo Marvin Martínez, entre otros. Todos se veían muy felices de estar en este nuevo Foodie Club, y empezaron a sentarse y a conversar amenamente. Por un momento, sentí que sería difícil hablarles de cerveza y el maridaje, ya que Los Tres Tiempos estaba llenísimo y había bastante ruido. Pero logramos una dinámica bastante especial en la que les hablaba por grupos sobre detalles de la cerveza: historia, ingredientes, diferentes tipos, etc.

 

Al inicio, nos presentamos brevemente y como les contaba, la primera cerveza de bienvenida fue la Four Star Pils, que es una cerveza tipo Pilsner con picos refrescantes de lúpulo y una sensación carbonatada que le añade mucho cuerpo y sabor. Luego de brindar con esta cerveza, empezamos con la primera parte de la charla, que son los pasos para catar una cerveza: ver, oler y degustar. Luego, empecé a hablarles de los tipos de cerveza según su fermentación: Lager, Ales y Lámbicas; para pasar al primer plato del menú, que en palabras del jefe de cocina «este menú está inspirado en los sabores tradicionales guatemaltecos, pero con un giro irresistible con múltiples ingredientes locales».

El primer plato fueron unos Pikarones rellenos de queso chancol, que combinan muy bien con la salsa cobanera y con la cerveza que elegí para el maridaje: la Bass Pale Ale, una cerveza cremosa con un excelente cuerpo y sensación de caramelo en boca, gracias a los granos tostados. Un detalle interesante de esta cerveza inglesa, es que fue la primera Pale Ale de la historia con una larga tradición que se remonta a 1,777. Su color es ámbar con sabores afrutados y dulces. Por el nivel de levadura que tiene, casó perfectamente con el sabor de nuestro mítico queso de Quiché.

Para el segundo plato, decidimos refrescar el paladar con una Stella Artois –que es una Lager bastante especial por sus sabores a ciruela blanca y amargor justo–. Para esta cerveza, el plato elegido fueron unos Tacos fritos de carne hechos con tortilla negra. El maíz de la fritura se lleva muy bien con los granos no malteados de la cerveza, por lo que dejan un sabor bastante refrescante en boca.

Tacos fritos de carne hechos con tortilla negra

Para todo esto, ya habíamos platicado bastante sobre la cultura cervecera y nos adentrábamos más a la parte histórica. La cerveza es la bebida alcohólica más antigua de la humanidad, y a lo largo de la historia su proceso de fabricación ha estado marcado por sucesos interesantes. Uno de ellos, la fabricación de las cervezas belgas por órdenes religiosas con tres fines concretos: salud, higiene y economía. De estas órdenes, está la de Abadía, que empezó a fabricar cervezas tipo Pale Ale y Brown Ale. La Leffe Blonde y Leffe Brune son el mejor ejemplo.

Así que, para el siguiente plato, un Quixom de solomillo, decidimos acompañarlo con la clara de las dos: Leffe Blonde. Este plato, que es ceremonial de Xela y está elaborado con tomate, miltomate, cebolla, ajo, pimienta de Chiapas y chiles chocolate es perfecto para probarlo con una cerveza especiada. Y la Leffe Blonde cumple todas esas características por su espesor de espuma, su sabor dulce con notas de clavo y vainilla, además de utilizar malta de maíz que combina perfectamente con el puré de arroz que acompañaba el cerdo. Así, todos felices por este plato, pasamos al siguiente con el que vendría otra sorpresa.

Quixom de solomillo

El Pescado garífuna que vino después, servido sobre un tamal de plátano verde y cubierto con salsa de tomate a base de coco, hizo que muchos apreciaran los sabores cítricos de la siguiente cerveza: la Hoegaarden que, con su cuerpo espeso y lleno de especias, culantro y naranja; combinó perfectamente con el pescado y el sabor ligero del coco. Para que probaran ambas cervezas con el plato, decidimos dejar un poco de Leffe Blonde… ¡y todos, dijeron que el mejor maridaje era con la Hoegaarden! Esta cerveza de trigo es bastante especial, ya que se sirve con una rodaja de naranja para reforzar todos sus sabores. Combina perfectamente con pescado, queso feta, barbacoas y pollo. Hasta ahora, íbamos muy bien y ya nos alistábamos para la siguiente parada: los postres.

Pescado garífuna

El primero que llegó fue una Explosión de elote, que es un pastel de elote sobre una cama de pinol y poporopo garapiñado. Para el maridaje, elegimos la Bass que conjuga perfectamente con sabores dulces gracias a su acaramelado. La textura, los sabores y aromas del pastel de elote nos dieron un maridaje por complemento que todos disfrutaron luego de casi dos horas de estar comiendo y tomando cerveza.

Para todo esto, el ambiente de Los Tres Tiempos se alegraba más alrededor. Como les contaba, el restaurante estaba lleno para ser un día martes. Las diferentes opciones del menú y la carta de cocteles o cervezas, es amplia, por lo que uno puede disfrutar de una velada –a veces un poco fría– a quince pisos de altura y con el ambiente romántico del Centro Histórico. Algunos tomaban fotos, otros conversaban y la gran mayoría disfrutaba de los platos que iban y venía con los meseros. Mientras tanto en nuestra mesa, el ambiente se ponía cada vez más ameno con el lúpulo relajante de todas las cervezas, pero llegó el último plato y con él la última cerveza, que como llamo muchas veces es “la guinda en el pastel” de toda cena: la Leffe Brune.

Para el postre final, llegó un Flan Ixpazá inspirado en la bebida tradicional de Cobán a base de maíz negro con salsa de frijol y pepitorial. Como ven, Los Tres Tiempos se inspira en recetas propias de toda Guatemala y, como muchos dijeron, los sabores del frijol, el maíz y la pepitoria son sabores que reconoce y agradece nuestro paladar. Incluso, hasta el más inquieto se rinde ante una sutileza de postre como este. Al conjugarlo con el amargor dulce de la malta tostada de la Leffe, una explosión de chocolate, vainilla, caramelo y sabores a pan invaden la boca. Sin duda alguna, un maridaje muy bien elegido.

 

Segundo postre: Flan Ixpazá

Y luego de casi tres horas, ya estábamos con el estómago lleno y el corazón contento. Nos despedimos, aplaudimos por la velada y le dimos un último vistazo a la ciudad, que desde allá arriba de provoca una sensación de ternura y benevolencia. Nos tomamos las últimas fotos para las redes y nos fuimos con un sabor dulce en la boca. ¡Está pendiente del próximo Foodie Club, porque puedes la elegida o el elegido para vivir otra noche inolvidable! Hasta pronto.

Escrito por:
Pablo Bromo

Escritor, editor, chef y comelón. Ha publicado varios libros entre poesía, novela y cuento; también escribe para revistas culturales en Guatemala y Latinoamérica. Tiene una columna de música y una debilidad por la cerveza, el mar y los tacos. Instagram: @pablobromo

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