NuChef

NuChef

Esta experiencia de Foodie Club es diferente. No sólo venimos a disfrutar los platos sino a prepararlos. Mientras la cocina está lista, empezamos la experiencia con la entrada: Alitas en Salsa de Tamarindo. Como es usual en los Foodie Club, la experiencia también es de aprendizaje y apreciación con un maridaje, en este caso con cerveza.

Así que, en el caso de las alitas, se hizo un maridaje por afinidad con la cerveza Hoegaarden. Como hemos aprendido anteriormente, para servir la cerveza inclinamos el vaso 30 a 40 grados, pero la Hoegaarden por ser una cerveza tipo Ale, es espesa y con sedimentos –donde se esconden muchos de los sabores – por lo que el último poco de cerveza se reserva en la botella, se agita levemente en la misma y se sigue sirviendo para que tenga espuma y terminar de resaltar sus sabores. El tamarindo de la salsa es uno de los sabores que tenemos registrados como latino – y se complementa muy bien con los toques cítricos de la cerveza. La naranja en el vaso no es casualidad – es para resaltar estos mismos sabores de la cerveza.

Luego pasamos a la cocina de NuChef acompañados con cerveza Stella Artois. Aquí los asistentes del Foodie Club prepararán el plato fuerte y el postre: Hamburguesa con pan brioche hecho en casa, tortita de carne rellena de queso y salsa de barbacoa koreana, papas horneadas con hierbas, y terminando con el postre, churros con nutella y salsa de dulce de leche.

Nos dividieron en cuatro grupos. El primer grupo trabajó las papas y el pan, el segundo la cebolla, una mayonesa con chiltepe y las tortitas de carne rellenas, el tercer grupo preparó la salsa de barbacoa koreana y el cuarto se encargó del postre – churros con azúcar y canela. Cada uno de los grupos estuvieron supervisados por NuChef, pero el trabajo lo hicieron todos los foodies.

Las cervezas protagonistas de la noche

Regresamos a la mesa y el equipo de NuChef se encargó de montar los platos para todos los comensales. Allí nos esperaba la cerveza Leffe Blonde, con la que se maridó la hamburguesa por contraste. Ésta es una cerveza intensa en sabor. El primer paso de catar una cerveza es verla, el segundo olerla, para que luego de servirla podamos finalmente probarla. Es de color dorado e incluso un poco traslúcida. La espuma es bastante espesa que se mantiene en la copa durante un tiempo un poco más extendido que la Stella Artois. Al oler la cerveza percibimos un toque especiado a clavo, así como un poco de banano y maíz. Al probarla, sentimos un sabor amargo, quedando la boca salivando por el espesor de esta.

Las hamburguesas, adicional a la salsa barbacoa tenían una mayonesa picante, la cual nos abre el paladar y al ir alternando bocados con tragos de cerveza, podemos percibir los sabores tanto de la cerveza como de la hamburguesa mucho mejor.

El postre se maridó por afinidad con la cerveza Leffe Brune, una cerveza también Ale, de alta fermentación, se pueden apreciar las microburbujas y los sedimentos hasta abajo – curiosamente, es una cerveza de color ámbar mucho más oscuro que las anteriores, por el tueste de los granos al momento de su preparación. A esta cerveza le percibimos sabores de panela, toffee, así como olor de chocolate y vainilla. Por el mismo perfil de sabor es una cerveza ideal para maridar con postres. Y este postre en especial, por servirse con nutella y salsa de dulce de leche, se intensificaron los sabores de chocolate y la vainilla enormemente.

Todas las experiencias del Foodie Club son únicas, desde las personas que guían el maridaje – en esta ocasión Pablo Bromo – hasta sus asistentes. La dinámica de ir cocinando todos juntos fue genial, no sentimos a que horas pasó toda la noche!

Los invitados/cocineros de la noche

Escrito por:
Kitty Florido

Diseñadora, fotógrafa y co-fundadora de The Foodies’ Kitchen. Aprendió a cocinar desde pequeña por medio de sus abuelas y cualquier libro de cocina que pudiera conseguir. Le encanta hornear postres y preparar recetas fusión utilizando ingredientes guatemaltecos con recetas internacionales.

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