El año de la gastronomía en Guatemala

El año de la gastronomía en Guatemala

El 2017 fue el año de la gastronomía en Guatemala y estos son los 10 hitos que me hacen creerlo:

Soy Raíces:

Fue un evento que buscó conciliar las ciencias puras, ciencias sociales y culinaria guatemalteca. Este evento generó muchas dudas sobre nuestra cocina y mostró una unión en el gremio que no se había visto antes. Además, nos mostró que podemos estar un paso más adelante que el resto del mundo que ha sabido apreciar las ciencias como sustento del patrimonio culinario, pero se ha encerrado en modernizar la cocina más allá que comprenderlas.

Diego Telles y Fine Dinning Lovers:

Flor de Lis es un restaurante que ha sido foco de atención para todos los apasionados por la alta cocina. Además de la evidente influencia de Mugaritz en la cocina de Diego (sin olvidar la visita de Andoni a Guatemala), Diego es un punto de partida para los cocineros jóvenes, la cocina creativa y el nuevo mundo de la culinaria guatemalteca. También es el primero en ser foco de una publicación de Fine Dinning Lovers.

Mira el artículo aquí:

Chef Diego Telles

Zacapa Room:

Este año fue la primera celebración del Zacapa Room en Guatemala, un evento que se realizó en 1001 noches con la participación de Débora Fadul, Sergio Díaz, Pablo Díaz y Diego Telles. Además de la relevancia de Ron Zacapa como protagonista, destacó la unión y maridaje de una marca como lo es Zacapa con los chefs que representan la alta cocina en Guatemala.

Los cuatro chefs participantes.

Mirciny Moliviatis:

Mirciny Moliviatis ha sido influencia en nuestra gastronomía desde que tengo memoria y no deja de sorprendernos y subir la vara para los nuevos promotores de nuestra cocina. Este año creó GastroSensorial, un evento inédito para Latinoamérica en el que contó con la participación de grandes exponentes latinoamericanos y logró transmitir, a través de la unión de la tecnología y sensorialidad, nuestra historia culinaria.

Mirciny Moliviatis

Mister Menú:

Mister Menú existe desde hace varios años, pero el 2017 fue posiblemente el más importante para ellos. Además de protagonizar varios eventos a lo largo del año, destacó ante Guatemala con el reconocimiento de la Feria Alimentaria por su papel en la gastronomía ganando el Tenedor de oro 2017. Mister Menú dejó de ser una revista “foodie” y se convirtió en el referente de la culinaria guatemalteca. Muestra un trabajo periodístico de una profundidad gastronómica inédita en Guatemala.

Angela y Lucía – Fundadoras de Mister Menú

Nestor Sical:

Además de ser parte de Mercado 24, se ha destacado de forma independiente por su trabajo y pasión por la cocina guatemalteca desde la raíz. Esto lo llevará a representar a Guatemala en el 2018 en Francia e India.

Nestor Sical

Zona 4

Zona 4 se ha convertido en el San Sebastián de Guatemala, una cuna culinaria en el país que reúne grandes restaurantes y diversidad de ambientes y enfoques. Cuenta con bares tipo Pub: Karma; restaurantes internacionales: Tres Elefantes, L’APERO; cocina locávora: Mercado 24, Dora la Tostadora; Cerveza Artesanal: El Príncipe Gris; Cocina Informal: Gula, SushiMoto; Café de alto nivel: Paradigma, Rojo Cerezo y, recientemente, Xibalbá, un nuevo enfoque de Flor de Lis. Todo esto en un espacio limitado en los alrededores de una escuela de cocina: ACAM.

Clio’s Food Craft

Clio’s ha sido un concepto en evolución desde su creación. Es el primer restaurante en el corazón de la ciudad que cuenta con su propio huerto sostenible de vegetales y de los pocos restaurantes que ha logrado abarcar eventos, alta cocina, tienda de alimentos y proveeduría de productos preparados. Es posiblemente el modelo de restaurante del futuro.

Roberto y Olivia De la Fuente

Mercado 24:

Aunque nos abandonó por un par de meses, Mercado 24 se convirtió en una referencia sobre el potencial de la cocina de mercado y rompió paradigmas sobre qué puede considerarse alta cocina. El trabajo de Mercado 24 está destruyendo la idea de una cocina pretenciosa y posicionándose como una experiencia, incluso psicodélica, a través de la naturalidad y el carisma de su personal y su ambiente. Otorgando la capacidad al comensal de reconocer el valor de lugares que nos llevan años de ventaja como lo es Doña Mela o Señora Pú.

El chef Pablo Díaz con un pescado fresco.

Amalgama:

Cierto, no ocurrió y nos dejó a muchos con ganas. Sin embargo, este primer esfuerzo nos da un punto de inicio sobre lo que podemos lograr y lo que queremos que ocurra. El 2017 fue el año que nos catapultó a crear un valor inmenso y este es el tipo de iniciativas que nos sirven como claro indicador.

Escrito por:
André Schrei

Ávido glotón, curioso intelectual, columnista e investigador de la comida mesoamericana. Director de contenido en SoyRaices.com y creador de WunderChef.me

Ver otras publicaciones de André Schrei