Bistro Uno en Design Center

Bistro Uno en Design Center

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Cuando llegué a Bistro Uno, en Design Center, me gustó el estilo del lugar. La cocina abierta, el estilo rústico-moderno, la decoración sencilla y las mesas de madera, hacen la presencia suficiente.

Me llamaba la atención ir a visitar porque vi (en Facebook) una hamburguesa hecha con donas de tocino que llevaban guacamol, queso y no sé que más… ¡Pero se miraba gruesa!

Me contó el chef Chofo del Valle, que esa se prepara bajo pedido especial, así que empecé a investigar el menú. Me gustó que era variado pero corto. —No como los restaurantes chinos, que ¡tienen 263 platos en la carta!—.

En Bistro Uno ofrecen desde empanadas, hasta pulpo al ajillo como entrada y de plato fuerte: mariscos, tacos, hamburguesas y pastas. Los precios me impresionaron; estaban entre Q30 y Q90. Me lo había imaginado caro, teniendo en cuenta que era cocina de autor y por los ingredientes que utilizan. El menú del día cuesta Q49.00 y es muy completo.

“No voy a cobrar caro, sólo lo justo. Me gusta ofrecer comida honesta y de verdad ponerle sentimiento”, me dijo Chofo y de inmediato me preguntó:

“¡Bueno!, ¿Te vas a dejar consentir?”

“¿Cómo no?”, le respondí.

Habían tres mesas ocupadas cuando llegué el lunes a medio día. De cualquier manera, me impactó el tiempo que le tomó cocinar los tres platos: el pulpo al ajillo, los tacos de camarón y la hamburguesa de pulled pork. ¡Siete minutos contaditos!

Apenas había llegado mi limonada con soda y ya estaba haciendo espacio en la mesa para tomarle fotos a los platos. Los ojos se me abrieron y me roncó un poco el estómago.

Chofo se sentó conmigo y empezamos con el pulpo, acompañado de unos panitos. En lo que platicábamos, le hice el comentario del tiempo y me contó de su primera experiencia, cuando se llenó el restaurante. ¡Sólo él y su equipo lograron sacar las 30 mesas en 27 minutos!

Ya para esto, yo estaba viendo directamente a los tacos de camarón y tocino, que me pareció tenían un buen número de camarones y éstos eran grandes de tamaño. Había comido tacos de camarón, pero estaba acostumbrado a versiones más pequeñas. Existen algunos lugares que casi que son fetos de camarón… ¡Como los de las sopas Ramen! No los había probado con repollo morado y sí que se sintió la diferencia. Aparte de sabor, le daba ese crunchy, más la combinación con el tocino. ¡Me los devoré!

Por el momento, los tacos eran mi plato favorito del día y los mejores de camarón que había probado. Claro que no le había hecho el feo a la hamburguesa de pulled pork, que miraba de reojo en lo que me comía el último camarón.

“Es nuca de cerdo ahumada, por más de 14 horas, para que este más jugoso” me dice Chofo.

También me explicó que se calienta y rehidrata con jugo de manzana y otros ingredientes, se sirve sobre pan brioche artesanal, dorado con mantequilla y se acompaña con coleslaw hecho en casa. ¡No me la esperaba tan buena!, pensé que los tacos habían ganado mi corazón… pero el sabor que tenía ese pulled pork, sí fue otro rollo. ¡Recomendadísima!

Terminamos con un capuchino y un brownie hecho en casa, con helado de vainilla.

Un dato interesante que me dijo Chofo, es que él había estado almorzando sólo los almuerzos del día y que ¡había bajado 8 libras en 2 semanas! Habría que probar. ¡No me caería nada mal!

Lo que más me gustó y me llamó la atención fue el servicio atento y rápido. ¡Así como la hamburguesa de pulled pork!

Escrito por:
Javier Lainfiesta

Encargado de ventas y relaciones públicas en Mister Menú. Es comunicador profesional, apasionado en gastronomía y comelón por naturaleza. Instagram: @come_que_come

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