El mundo de Las Munditortas

El mundo de Las Munditortas

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  • 13 calle 12-27 zona 1
  • 3242-0981
  • Lunes a sábado

    De 12 a 15 horas y 18 a 22 horas

    Cerrado: martes

    Servicio a domicilio: 3242-0981

Mi historia con Las Munditortas se la debo al destino, así de fácil.

Este pequeño lugar en zona 1, que apenas tiene espacio para 13 personas sentadas, abrió sus puertas hace más de un año y ya era hora de ir a visitarlo para probar las exquisiteces que chismean las redes sociales y algunos amigos… ¡Y valió la pena, créanme!

Llegamos con Sofi, una amiga foodie a quien le encantan los retos y las hazañas culinarias. Sofi es fanática de Doña Mela, Mercado 24 y los fideos chinos de Agrochina. Así que no fue ninguna sorpresa que quisiera acompañarme a probar esta delicatesen popular: las famosas tortas de Mundo Ochoa, tuitero convulso y amigo a quien conocí meses atrás por otro amigo, en una noche de cervezas y pláticas gastronómicas.

Pues Raimundo, más conocido como Mundi o Mundo, es el dueño de este rinconcito gastronómico junto a su pareja Cindy. Ambos atienden el negocio de viernes a sábado con la mejor de las sonrisas y una disposición que vale oro. Una historia de emprendimiento , de esas que se merecen aplaudir y compartir.

De entrada, sorprende lo minúsculo y colorido que es el lugar. Lo cual es bueno, ya que regularmente en horas pico se mantiene lleno y se crea una camaradería singular típica de zona 1 y sus alrededores.

En el acogedor lugar, prácticamente comen unas 300 personas al día y, en sus clásicos 2×1 de lunes y viernes, no cabe ni un chicharrón o una carnita más en la plancha. Pero todo está fríamente calculado para atender a los fervientes comensales que llegan con la saliva inquieta y el olor impregnado en la ropa desde una cuadra a la redonda. Lo bueno es que ya tienen servicio a domicilio, y atienden a varias zonas entre ellas la 1, 4, 9, 10, 14 y 15. Aunque lo mejor es ir a conocerlo, porque vale la pena vivir las Munditortas en piel y olor.

Pero hablemos del lugar y su encanto gastronómico, porque eso es lo que lo hace un indispensable.

La historia Las Munditortas tiene su encanto. Mundo trabajó como chef en varios hoteles en los Estados Unidos durante ocho años. Ahí fundamentó todos sus conocimientos que luego aplicó a un pequeño Gastrobar que tuvieron sobre la 12 calle de la zona 1. El lugar se llamaba Mundo gastrobar, y recuerdo que alguna vez fui junto a un grupo de amigos –incluyendo el maestro Joaquín Orellana, quien nos contó sus maravillosas anécdotas rodeados de vino, música y rica comida–.

La cocina de este pequeño gastrobar –que duró solo un año– tenía ingredientes internacionales como chipotle, queso feta, salmón, jamones curados y otros. Un cambio de 180 grados comparado con el menú de las famosas Munditortas. ¿Pero cómo se dio ese cambio?

Mundo me cuenta que en algún momento, mientras hacía catering y eventos privados junto a Cindy, tuvieron un pérdida de producto por lo que decidieron abrir un sábado durante todo el día. ¡Fue un éxito! Así, Las Munditortas se consolidaron como un pequeño rincón en el centro histórico donde comer rico y a precio súper accesible. Luego se corrió la bola, llegaron los amigos, algunos medios, las redes sociales ayudaron y el resto… es historia.

Entre los clásicos de Las Munditortas encuentras todo lo que tenga que ver con cerdo: chicharrones, carnitas, adobado y buche, por ejemplo. Pero también abundan otras variedades como pollo, res, lengua, salpicón y revolcado (acompañado de arroz y tortillas solo los viernes).

Pero las clásicas tortas son lo que hacen del lugar algo especial.

Primero eliges tu carne favorita, que puede ser mixta de dos carnes. Estas van dentro un pan tipo pirujo acompañadas de huevo frito, lascas de aguacate, rábano, repollo y más vegetales sofritos que le dan diferentes tipos de crocantes al morder. Para acompañar, Mundo y Cindy tienen 65 tipos de salsas picantes en las que puedes encontrar clásicos chiles cobaneros, chipotle, chiltepe, jalapeño, de árbol y otras variaciones con mango, ahumados, dulces, barbocoas, avinagrados, etc.

Y, por si fuera poco, también tienen postre. ¡Y qué postre! El mole es uno de esos platillos que más venden –a veces hasta por pedido– y uno corre la suerte de no encontrar porque se acaba rapidísimo. Está preparado con chocolate artesanal y con casi ocho horas de cocción para darle ese toque especial de abuelita. Una delicia, sobre todo cuando está frío.

Otro detalle que me encantó es que Las Munditortas apoyan a pequeñas cooperativas, productos de mercado y pequeños productores a quienes les compran sus insumos. La verdad, un trabajo de emprendimiento admirable en el que la colaboración y el trabajo en equipo hacen la diferencia.

Mil aplausos para Las Munditortas y su menú, que también incluye especiales como el chorizo artesanal con jalapeño. Una delicia que probé el otro día junto a un amigo colombiano, que lo único que dijo al respecto del lugar fue: “¡Uf, la mejor cena que he comido en zona 1 desde que estoy en Guate!”.

No dejen de ir. Se los recomiendo como algo nuevo y diferente que pronto, a lo mejor, tendremos como franquicia o en más locaciones; porque estoy seguro que Las Munditortas de Mundo tienen viajar por el mundo.

Escrito por:
Pablo Bromo

Escritor, editor, chef y comelón. Ha publicado varios libros entre poesía, novela y cuento; también escribe para revistas culturales en Guatemala y Latinoamérica. Tiene una columna de música y una debilidad por la cerveza, el mar y toda la comida. Instagram: @pablobromo

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