Parma®: 55 años haciendo de cada producto, una obra de arte.

Parma®: 55 años haciendo de cada producto, una obra de arte.

Cuando uno escucha las historias de familias que migraron hacia América, se sorprende por toda la magia, el esfuerzo y la dedicación que hay detrás de cada gloria. Al punto que uno piensa en muchas cosas, imagina otras y sonríe con melancolía porque esas historias parecen sacadas de una película con final feliz –casi como un sueño inalcanzable e imposible–.

Cuando me contaron la historia de Parma®, sentí exactamente lo mismo. Imaginé el primer viaje hacia América, pude sentir la sorpresa al ver el trópico con sus volcanes, frutas y paisajes; y me imaginé en una máquina del tiempo donde no había carreteras y la mayor parte de la gente se movía a caballo, o a pie, entre matorrales verdes y ambiciones que crecieron con los años.

Parece mucho tiempo, claro, pero les hablo de la primera mitad del siglo pasado. Un siglo que vivió el auge del ferrocarril, vio la llegada del automóvil y el nacimiento invaluable de la industria con muchas empresas exitosas.

Esto, en la historia de la humanidad son apenas cien años, pero a mí me parece que son cien años que cambiaron la historia por completo. Por eso pienso en los Cien años de soledad de Gabriel García Márquez y su Macondo, en ese trópico que se hizo a base de sueños y en el esfuerzo de la gente que conforma un puñado de anhelos, que significa “salir adelante” y “alcanzar metas” a base de sudor.

Eso es Parma®. La historia de una familia decidida a cambiar la historia de Guate poco a poco y, que encontró un rincón muy parecido a la Italia melancólica y láctea de su pasado en las faldas del Volcán Atitlán –al lado de esa mágica carretera que lleva de Cocales a San Lucas Tolimán–, en una finca a la que se llamaba desde entonces: San Jerónimo Miramar, y que le da trabajo a decenas de trabajadores.

En esa boca costa llena de naturaleza, la finca conserva un bosque montañoso, a la vez que posee el clima perfecto para crear los mejores productos –algunos de ellos ni siquiera sabía que existían– y apoyar a la industria y economía local. Porque al final ese el propósito: apoyar a los productores locales, descentralizar el desarrollo del país y crear un legado que refleje la cultura, pasión e inspiración de una empresa.

Les cuento todo esto porque me gusta indagar e investigar todo lo que me llevo a la boca, y últimamente me he puesto a experimentar recetas con su diversidad de quesos haciendo salsas distintas, derritiéndolos en olla u horno, y probándolos del empaque a la boca.

Esto es lo que les puedo contar de mi experiencia con cinco de los más de cuarenta productos que producen. Incluyendo quesos, miel y café; que son de sus productos nuevos y renovadores.

QUESO CREMA Parma®

QUESO COTTAGE Parma®

QUESO GOUDA Parma®

MIEL

QUESO MÜTUT ® Parma®

 

Escrito por:
Pablo Bromo

Escritor, editor, chef y comelón. Ha publicado varios libros entre poesía, novela y cuento; también escribe para revistas culturales en Guatemala y Latinoamérica. Tiene una columna de música y una debilidad por la cerveza, el mar y toda la comida. Instagram: @pablobromo

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