fbpx

La Media Cancha

En un tiempo se volvió un lugar común que los futbolistas argentinos, al finalizar su carrera en Guatemala, ponían un restaurante de carne asada. La Media Cancha participa de esta tradición, con varios giros interesantes. Su propietario, Omar Sanzogni, militó en las ligas menores del club Huracán, con actuaciones en primera división y en ocasiones jugó en el Independiente, ambos equipos argentinos de renombre. Vino a Guatemala por primera vez con el Huracán proveniente de México, donde habían jugado un partido. Sucedió que al llegar a nuestro país, el club, que tenía deudas pendientes con un jugador guatemalteco, se vio obligado a jugar tres partidos en vez del único que tenían programado, para generar los fondos necesarios para cubrir los reclamos financieros del futbolista. De esa cuenta jugaron con el Aurora, el Municipal y el Comunicaciones.

De vuelta en Buenos Aires, su potente pegada de derecha hizo que el entrenador del Independiente lo negociara con el Huracán y se lo llevara para su equipo. El entrenador renunció a los pocos meses y Omar se quedó sin padrino futbolístico en el Independiente. Por esa época, a finales de los años sesenta, Omar Muracco, entrenador del equipo de la liga mayor guatemalteca Cementos Novella, viajó a la Argentina en un viaje de exploración y descubrió a Omar. Le ofreció jugar en Guatemala y éste aceptó.

Pasado un tiempo, la ficha futbolística de Omar, apodado Bocha porque al nacer su madre pensó que su cabeza sin pelo parecía una de esas pelotas del tradicional juego europeo, fue comprada por Cementos Novella en efectivo. Omar utilizó esos fondos para apoyar a su familia en la Argentina y para terminar de instalarse en Guatemala, lo cual incluyó casarse con Mónica, su novia de juventud quien viajó después para vivir juntos en Guatemala.

La pareja hizo muchos amigos en Guatemala. Se menciona, por conocidos, los nombres de Salvador Pericullo y Mario Ferretti, este último comentarista deportivo que se hizo compadre de Omar. Ferretti, periodista y radio cronista de origen italiano, fundó varias empresas en Guatemala incluyendo el restaurante La Media Cancha, especializado en comida italiana. Al poco tiempo murió de una complicación post operatoria y su viuda convenció a Bocha y a sus amigos que le compraran el restaurante, pues sin su esposo no lo quería tener y con el tiempo eligió volver a su país de origen, la República Dominicana.

Omar y sus amigos, todos argentinos, añadieron el típico asado al menú italiano de Mario Ferretti. Por diversas circunstancias, uno por uno los amigos se fueron retirando y el restaurante se vio en dificultades para subsistir. Ya para entonces, Omar jugaba en el Jalapa, donde no se encontraba demasiado a gusto y después de un encuentro poco satisfactorio, Mónica lo convenció de dejar el fútbol y dedicarse de lleno al restaurante.

Omar no tenía ninguna experiencia en la cocina y en su país jamás había hecho un asado, pero rápido aprendió y por su exigencia en la calidad, su espíritu competitivo y sobre todo por su don de gentes, el restaurante terminó de echar raíces en el mismo local donde lo empezó Ferretti. Luego se expandió y floreció al punto en que ahora se encuentra. Omar, quien se considera guatemalteco, desarrolló una combinación de platillos de inspiración guatemalteca y tradición argentina. El equipo de Mr. Menú probó la Parrillada Media Cancha, que combina cortes chapines como puyazo, lomito y chorizo; y el bife de chorizo que es un clásico argentino, todo acompañado de Cerveza Modelo. Entre los cortes argentinos se encuentran también la entraña y el asado de tira.

Con Bocha al frente de la parrilla y Mónica en la caja desde hace más de cuarenta años, el lugar ofrece autenticidad y un auténtico matrimonio entre Guatemala y Argentina; pudiendo degustar carnes asadas provenientes de ambas tradiciones. Omar y Mónica convirtieron el lugar común del futbolista argentino que se vuelve parrillero, en un lugar de encuentro de dos espléndidas tradiciones culinarias.

Escrito por:
Eduardo Villagrán

Escritor con una larga trayectoria. Además, colabora como columnista en medios impresos y ha ganado premios entre ellos: los Juegos Florales Centroamericanos. Ha realizado guiones cinematográficos y ha escrito varias novelas. Tiene una ferviente pasión por la gastronomía local e internacional.

Ver otras publicaciones de Eduardo Villagrán